Lacalle Pou y una llamada con Merkel ante panorama “muy incierto” entre Mercosur y UE

Política 31 de agosto de 2020 Por Jose I. Flores Ribeiro
El presidente mantendrá una conversación con la canciller alemana en la que buscará encauzar el acuerdo y firmar antes de fin de año
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La firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea es una de las prioridades de Luis Lacalle Pou, que durante el semestre ocupa la presidencia pro témpore del bloque sudamericano.

Tras acelerar los motores y anunciar el acuerdo el año pasado, el proceso de revisión legal se encuentra en un nuevo período de estancamiento, que hace que autoridades de Presidencia comiencen a pensar en que es “muy difícil” lograr la firma antes de terminar el 2020.

Es que los europeos, particularmente austriacos y holandeses, rechazan el texto mientras que belgas, franceses e irlandeses se muestran escépticos y advierten su preocupación por la continua deforestación de la Amazonia, a causa de la gestión del brasileño Jair Bolsonaro.

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En la Torre Ejecutiva entienden que esta situación evidencia que la interna europea está cada vez “más complicada” y que el panorama es “muy incierto”, según dijeron a El Observador fuentes de Presidencia. 

Este lunes, a las 11 de la mañana, Lacalle Pou mantendrá una videoconferencia con la canciller alemana, Angela Merkel, que actualmente ocupa la presidencia del Consejo de la UE.

Desde el inicio, Alemania ha expresado su simpatía con el acuerdo, pero mientras las autoridades del gobierno terminaban de acordar los términos de la conversación, la jerarca —considerada la mujer más fuerte de Europa— reconoció a través de su vocero que tenía “serias dudas” de que se pudiese alcanzar.

“Tenemos serias dudas sobre el hecho de que el acuerdo pueda ser aplicado como está previsto, cuando se ve la situación en la Amazonia”, aseguró Stephan Seibert, en una rueda de prensa. “Lo que ocurra allí es algo que afecta a todo el mundo. Por eso, vemos el futuro del acuerdo con escepticismo”, agregó el funcionario luego que Merkel se reuniera con la activista medioambiental Greta Thunberg.

Las palabras causaron impacto en las autoridades uruguayas, aunque no resultaron tan sorprendentes. La necesidad de que sea Lacalle Pou quien pise el acelerador para concretar el acuerdo ya era señalada tanto por diplomáticos que siguen de cerca las negociaciones como por jerarcas que dialogan y colaboran con el presidente.

Antes de colocarse la banda presidencial, Lacalle Pou trazó una hoja de ruta en la que definió cuáles eran los países que priorizaría visitar en su primer año. Allí anotó a Brasil, Argentina y Paraguay (los tres socios del Mercosur), China, Estados Unidos y Bélgica (específicamente Bruselas, donde funciona la sede de la UE).

Con la pandemia, la situación cambió y los viajes pasaron a quedar supeditados a la evolución de la emergencia sanitaria.

Pese a esto, en el gobierno mantuvieron la posibilidad de realizar el viaje a Bruselas para materializar la importancia que el Mercosur le daba al acuerdo. Al final, resolvieron avanzar con la llamada con Merkel, cuya gestión del libreto presidencial quedó a cargo de la Cancillería encabezada por Francisco Bustillo.

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“En cuanto pueda” saldrá a la región, dijo a El Observador uno de los asesores en política exterior. El semanario Búsqueda, que informó de la llamada con Merkel, también anunció que el mandatario tiene avanzadas las gestiones para viajar a China en noviembre.

Lacalle Pou buscará transmitirle a Merkel cuál es el estado de situación de cada país del Mercosur, los principales temas del acuerdo y jerarquizar la sintonía entre Uruguay y Alemania acerca de la firma. “La llamada estaba programada desde antes, pero se hace más necesaria ahora”, dijeron desde la Cancillería. 

El mandatario aludió el miércoles de forma indirecta a las declaraciones de Merkel. En una conferencia de prensa durante la presentación de los lineamientos generales del proyecto de Presupuesto Quinquenal, dijo que Uruguay tendría una política “muy agresiva” con respecto al comercio exterior. 

“Estos días habrán escuchado voces desde la UE con respecto a la firma del tratado con el Mercosur. Nosotros obviamente vamos a hacer nuestro trabajo para que así sea, pero tampoco nos enamoramos de los tratados de libre comercio”, expresó.

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Antes, el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, había advertido que el acuerdo comenzaba a “hacer agua” por la crisis argentina y los cuestionamientos europeos a Bolsonaro. En tanto, la cancillería brasileña consideró que le resultaba difícil entender las dudas planteadas por Merkel dado que el TLC tiene cláusulas de protección ambiental. 

El académico Ignacio Bartesaghi dijo en una entrevista con El Observador a mitades de julio que Lacalle Pou no podía “hacer mucho” para evitar el retroceso de los bloques y consideró que entre sus posibilidades estaba “potenciar el vínculo con Merkel” y “seguir de cerca la revisión jurídica del acuerdo para no demorarse mucho con el ingreso a la traducción, porque la UE no tiene capacidad para traducir dos al mismo tiempo y por lo tanto tiene que entrar antes que el de México”.

Más allá de las reticencias de los países del bloque, la firma del acuerdo no figura entre las prioridades de la agenda de la presidencia alemana, las cuales se rigen por el lema “Juntos por la recuperación de Europa”. 

El programa presentado por Merkel ante los socios presta "especial atención" a seis ámbitos: superar las consecuencias a largo plazo de la crisis del coronavirus y recuperar económica y socialmente a los países; una Europa más fuerte e innovadora; una Europa justa; una Europa sostenible; una Europa segura y de valores comunes, y una Europa fuerte en el mundo.

“Nuestro objetivo es avanzar rápidamente en la finalización del acuerdo con el Mercosur”, se puede leer recién en la penúltima página del programa presentado el 8 de julio. 

A este punto se suma la renuncia de Phil Hogan, el irlandés que se desempeñaba como comisario de Comercio y fue uno de los negociadores del acuerdo, por incumplir medidas sanitarias durante la pandemia. 

El gobierno envió una nueva lista de venias al Parlamento para designar embajadores políticos y de carrera a distintos países. 
Entre las venias enviadas figuran la de Augusto Durán a Estados Unidos; Ana Teresa Ayala a España; Guzmán Carriquiry al Vaticano; Fernando Sandin a Paraguay, Fernando Marr a Bolivia y Ricardo Baluga a Ecuador.

Fuente: El Observador.

Jose I. Flores Ribeiro

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