Sepa cuál es la medida que adoptó el Banco Central y que rige desde hoy

Nacionales 04 de septiembre de 2020 Por Victor Camargo
Desde hoy, la referencia del Banco Central del Uruguay -Tasa de Política Monetaria (TPM)- será la call interbancaria a un día de plazo.
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El Comité de Política Monetaria del Banco Central (BCU) resolvió ayer “implementar el cambio de instrumento de política monetaria” de agregados monetarios (cantidad de dinero) hacia tasa de interés (precio del dinero).

Desde hoy, la referencia del BCU -Tasa de Política Monetaria (TPM)- será la call interbancaria a un día de plazo. Esa tasa de interés es la que se cobran los bancos por préstamos entre sí (y en la que eventualmente puede participar el BCU).

La TPM se fijó en 4,5%, ese es el nivel que tiene el BCU como objetivo. “Se ratifica la decisión de mantener una política monetaria expansiva, atendiendo a que las condiciones monetarias no impliquen una restricción para la actividad económica ante la pandemia provocada por el COVID-19”, indicó el comunicado del Copom. Posteriormente, en conferencia de prensa, el presidente del BCU Diego Labat explicó que el 4,5% se debe a que es en ese nivel al que venía operando la tasa call interbancaria y la autoridad monetaria entiende que es un nivel en el que la liquidez fluye y no hay restricciones.

“En estos meses, lo que hemos logrado es que haya condiciones de liquidez suficientes” y no existan problemas en la cadena de pagos, señaló Labat.

En el Copom se evaluó si la TPM debería estar en 4,5% o 5% y finalmente se optó por el primer nivel. Respecto a si la decisión se adoptó por unanimidad del directorio del BCU, Labat dijo que se comenzó en el anterior Copom (en agosto) “un proceso de cambio de instrumento” y el director en representación del Frente Amplio, Ignacio Berti “ha hecho salvedades al propio régimen”.


Funcionamiento de la política monetaria.

¿Cómo opera la política monetaria bajo tasa de interés? La tasa es en términos gruesos el precio del dinero, el BCU opera con Letras de Regulación Monetaria (LRM) para quitar pesos del mercado a 30, 60, 90, 180 y 365 días. Luego tiene otros instrumentos como certificados de depósitos y operar directamente en la call interbancaria a dos, tres, siete días de plazo para que la TPM se ubique en el nivel requerido. Ocasionalmente podría operar también en la call a un día de plazo.

Con ello, regula la cantidad de dinero. Si la tasa call a un día se va muy por encima del objetivo, el Central deberá inyectar liquidez para que la tasa vuelva al nivel fijado. Si por el contrario, la tasa se va muy por debajo del nivel, quiere decir que el BCU deberá quitar pesos del mercado para que la tasa vuelva al nivel fijado.

Con la política monetaria el BCU busca incidir en los precios de la economía. En términos gruesos, una política expansiva, como la actual, busca apuntalar la economía (la uruguaya está en recesión), mientras que una política contractiva busca moderar la inflación.

Lo que sucede es que con un desplome de la demanda agregada -como el que vive la economía local por los efectos del coronavirus- puede darse que aún con una política expansiva, la inflación ceda.

Eso es lo que sucedió en agosto, cuando la inflación en los últimos 12 meses volvió a un dígito, algo que no ocurría desde marzo. Además fue el tercer mes consecutivo en que se desacelera la suba de precios desde el 11,05% que marcó en los 12 meses a mayo. Luego fue 10,36% en 12 meses a junio, 10,13% en 12 meses a julio y 9,79% en los 12 meses a agosto.

Labat señaló que “logramos volver a una inflación de un dígito” y espera que se siga desacelerando en los meses siguientes, “pero hay que separar la coyuntura del horizonte de política monetaria” que es a dos años. “Hoy (la política monetaria) busca adaptarse a la emergencia sanitaria”, pero cuando esta se supere “el talante de la política monetaria va a ser contractivo” y “todo lo restrictivo que tenga que ser”, afirmó.

Es que el objetivo del gobierno que es de una inflación de entre 3% y 7%, pasará a ser de entre 3% y 6% a partir de setiembre de 2022.

De hecho, en el proyecto de ley de Presupuesto el gobierno estimó que la inflación ceda a 6,9% a fin de 2021, a 5,8% a fin de 2022, a 4,7% a fin de 2023 y a 3,7% a fin de 2024.

El vicepresidente del BCU, Washington Ribeiro indicó ayer que la TPM es el “instrumento de política monetaria apto para llevar la inflación al objetivo” y que es una “señal más clara” para el mercado.

En tanto, el presidente del BCU señaló que “no es un objetivo” de la tasa de interés tener un impacto sobre el valor del dólar y que “no estamos cambiando el talante de la política monetaria (expansivo) y por tanto no vemos un efecto sobre ninguna otra variable”.


Inflación en Uruguay.

En agosto el Índice de Precios del Consumo subió 0,57% y en ocho meses del año aumenta 7,99%.

En relación a los principales rubros que incidieron en la inflación de agosto, la categoría Salud fue la que más influyó puesto que subió 2,45% y explicó 0,19 puntos porcentuales del índice.

La segunda categoría fue Muebles y artículos para el hogar, que aumentó 1,65%, explicado por aumentos en el servicio doméstico y significó 0,10 puntos porcentuales.

En relación a los indicadores de inflación subyacente (aquella que excluye precios volátiles como frutas y verduras y que conforma el núcleo inflacionario), el economista Aldo Lema dijo en su cuenta de Twitter que “se mantuvieron en el entorno de 8,8% interanual, un punto por debajo del IPC general”.

Fuente : El País 

Victor Camargo

Rivera mi Ciudad
El Portal de Noticias Uruguayo.



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