¿Qué pudo llevar al femicida de Esmeralda a cometer el crimen?

Sociedad 07 de septiembre de 2019 Por
Psiquiatras dicen que patología lleva a seguir los impulsos sin pensar en otros ni en la consecuencia de los actos
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- foto : EL Observador
MAURICIO 123





"El imputado se encontraba en su dormitorio, que se ubica en el mismo predio que el dormitorio de la víctima, separada del resto de las construcciones existentes en el predio. Se había acostado aproximadamente a las 22 horas del viernes 30, sin embargo, un pensamiento rondaba en su cabeza, que le impedía dormirse: no dejaba de pensar en mantener relaciones sexuales con su sobrina".

El relato de la fiscal Claudia Lete para pedir la imputación del tío de Esmeralda Ferraz por femicidio, y las pericias psicológicas realizadas durante la audiencia dan cuenta de que el hombre de 31 años sin antecedentes penales es imputable: sabía lo que hacía mientras violaba y luego estrangulaba a su sobrina para matarla, y tenía presente las consecuencias de sus actos. La psiquiatra forense determinó que no presenta patologías, y el hombre detalló detenidamente cada paso de esa noche. Sin embargo, declaró: "Algo en la cabeza me llevó a violarla".

 
Para el psiquiatra Roberto Mossera –ex director del Departamento Médico Criminológico del Instituto Técnico Forense–, por la mente del hombre pudo haber pasado ese pensamiento -mantener relaciones sexuales con su sobrina-, pero no debe confundirse con "algo delirante". "Seguramente lo que pasa es que tiene muy poca capacidad de controlar sus impulsos. El impulso de satisfacer un deseo va mucho más allá de la capacidad de conciencia de poder entender que eso no se puede hacer", dijo.

Una vecina del barrio Godoy en Tacuarembó, donde vivía la joven con su familia, caracterizó al hombre como alguien solitario, sin demasiada interacción con los vecinos. Según Mossera, en la estructura de las personalidades antisociales "no se tiene en cuenta al otro ni lo que le pase", por eso pueden cometerse esta clase de crímenes sin arrepentimiento. "Falta la resonancia afectiva y la consecuencia, funciona el ´no me importa lo que pase´ con la otra persona", agregó.

"La persona sabe que está mal pero no le importa. No sienten temor, pena ni arrepentimiento", comentó. La fiscal dijo que el hombre "nunca se quebró en la confesión ni en la audiencia de formalización" ni mostró señales de arrepentimiento.

El psiquiatra explicó que este tipo de personalidades permanecen con una "estructura impulsiva" que no permite el control de límites, algo característico de bebés y niños pequeños. "Los bebés quieren satisfacer sus impulsos y deseos, y si quieren un juguete lo manotean, pero en su desarrollo van entendiendo que es lo que se puede y lo que no, porque pueden establecer límites". 

5d7076b17cd79Los detalles del crimen de Esmeralda revelan la frialdad que tuvo el asesino Judiciales

El psiquiatra forense Eugenio Bayardo explicó que una persona puede tener una vida "aparentemente normal" y un día cometer un acto delictivo si tiene un trastorno de personalidad. También puede mentir para intentar no hacerse responsable de sus actos. Bayardo fue perito del Poder Judicial durante más de tres décadas y aseguró que estas situaciones se dan a menudo. "El perito sabe cuando una persona está cuerda, es responsable y le va a caer todo el peso de la ley, aunque diga que la mano de Dios lo impulsó a matar". 

El tío de Esmeralda intentó suicidarse ingiriendo medicamentos para animales. Según Bayardo, este tipo de conductas son frecuentes después de cometer un acto delictivo. "Ante la inminente reacción social que le va a caer, a veces es la forma de conseguir un salvoconducto o tratar de evadir el castigo que va a recibir", explicó.

¿Se puede detectar?
Mossera mencionó algunas de las características que pueden presentar las personas con trastornos de personalidad. "A veces son egoístas, impulsivas en pequeñas cosas, inconstantes", además, destacó que "se aburren enseguida" y puede que no logren compromisos establecidos a largo plazo. También pueden ser "muy seductores y convincentes". 

El psiquiatra explicó que este tipo de estructuras de personalidad son rígidas, y una vez que se conforman así no es fácil revertirlas. Sin embargo, hay dos mecanismos que pueden ayudar: los límites y el tiempo. 

"Pensar que si tengo una conducta inadecuada y no establezco límites me va a ir mal, puede ayudar a controlarlo, modificando algunas conductas", dijo. Por otra parte, en la medida que pasan los años, la energía e impulsividad van disminuyendo y hay menos predisposición a desarrollar una conducta criminal.

Fuente : El Observador 

Victor Camargo

Rivera mi Ciudad
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