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Pedía fiado en un almacén, dejó de pagar y le mataron una hija

Un altercado en un almacén en Piedras Blancas en 2018 derivó en un crimen; la Justicia condenó al culpable a 14 años de penitenciaria.

Policiales 12 de noviembre de 2020 Jose I. Flores Ribeiro Jose I. Flores Ribeiro
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Esta historia comenzó la mañana en que una niña salió de su casa hacia el almacén de su barrio, en Piedras Blancas. Pidió leche y alimentos fiados. La mandaba su madre. La dueña del comercio le dijo que no, que su familia ya debía demasiado dinero y que entonces no le iba a dar más nada, salvo que se le pagara en el momento. La niña se fue con las manos vacías y en su casa contó lo que había pasado. Lo que sucedería después nadie podría haberlo imaginado.

 
La madre decidió ir ella misma al comercio acompañada de sus otros dos hijos ya adultos, un hombre y una mujer, para recriminarle la actitud que había tenido con la pequeña. Ella y la almacenera -que también estaba acompañada por dos hijos- protagonizaron una larga discusión que culminó con amenazas de un lado y del otro.

Horas más tarde, la madre decidió volver al almacén, otra vez acompañada por sus dos hijos. Y el resultado fue peor: volvió a haber gritos y amenazas, pero también piedras que volaron por el aire, vidrios rotos en el comercio y la almacenera llamó al 911.

La Policía concurrió de inmediato al lugar, intentó apaciguar los ánimos sin éxito y entonces decidió llevarse detenidos a la dueña del almacén -la misma que los había llamado-, a su hijo, a la madre de la niña y al hijo con el cual ella estaba causando disturbios en el lugar.

Un testigo de identidad reservada indicó que lo que pasaría después se podía palpitar. Esa historia no iba a culminar allí, y el final iba a ser catastrófico. “Sabíamos que algo iba a pasar. No iba a terminar bien eso”, dijo, según consta en una sentencia judicial a la que accedió El País.

Uno de los efectivos que llegó al lugar, en tanto, sostuvo que se notaba que el ambiente “estaba caldeado”. Estos testimonios fueron los que tuvo que recabar la fiscal de Homicidios Mirta Morales en el marco de la investigación que llevó adelante.

El crimen.
Lo peor sucedió una vez que las dos patrullas de la Policía que habían acudido al lugar se retiraron. Según reconstruyó Morales, una moto en la que viajaba un hijo de la almacenera como acompañante apareció por la calle Leandro Gómez y Avenida José Belloni rumbo a Homero. En esta última calle, esa misma mañana, la niña había salido de su casa, por orden de su madre, a pedir fiado leche y comida.

Cuando la moto avanzó por Homero, otra de las hijas de la mujer que había pedido que le vendieran sin dinero en el almacén, una joven de 19 años y su hijo de apenas dos años, estaban en el frente de la casa. Al ver a la moto y reconocer al hijo de la almacenera, ella gritó e intentó entrar. Pero no pudo lograrlo. La moto la alcanzó y el hijo de la comerciante disparó varias veces hacia ella. La joven cayó y la moto siguió su recorrido por unos metros. En la esquina, el atacante disparó hacia el aire y gritó: “Hay para todos”.

El ataque ocurrió mientras quienes habían participado del altercado seguían detenidos en la comisaría.

La joven falleció cuatro días después en el Hospital Pasteur. El episodio en que una niña pidió fiado, y que luego derivó en discusiones y un crimen, ocurrió en octubre de 2018.

El joven fue detenido y se inició una investigación penal en su contra para poder acusarlo del homicidio. Esa acusación llegó el 6 de marzo de este año luego de un juicio de varias instancias.

La fiscal Morales logró probar que el joven fue el culpable de la muerte y solicitó una condena de 14 años de penitenciaria por la comisión de un delito de homicidio especialmente agravado por la premeditación.

La Justicia, en primera instancia, hizo lugar al pedido fiscal y condenó a esa pena al imputado. La defensa apeló. Este mes, un reciente fallo del Tribunal de Apelaciones, confirmó la sentencia de la Justicia en primera instancia y dio por probada la teoría de la acusación fiscal.

Homicida dijo tener buena relación con la víctima
La defensa del imputado apeló el fallo de la Justicia en primera instancia y presentó distintos argumentos. Entre ellos sostiene que el hombre no confesó el delito y dijo, en cambio, que tenía una buena relación con la víctima. Por otra parte negó que existiera un conflicto entre ambas familias, de modo que no cabría la calificación por la cual acusó la Fiscalía (premeditación). También cuestionó los testimonios de testigos protegidos. El Tribunal, sin embargo, ratificó la condena.

Fuente: El Pais.

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